Josep Lluís Galiana

Pequeñas industrias en el laboratorio infraleve de Slobo

Esta pieza fue compuesta para la convocatoria que la AMEE (Asociación de Música Electroacústica Española) hizo para la edición del CD “Homenaje a Aram Slobodian” a todos sus socios y simpatizantes. La novedad de esta edición consiste en que la edición del disco está comisariada por Miguel Alvarez Fernández, reputado musicógo, creador multidisciplinar y director del programa “Ars sonora”, en Radio Clásica. La propuesta de éste ha consistido en proponernos la creación de piezas a partir de 3 obras del misterioso compositor Aram Slobodian (1919-1964): “La femme à barbe”, “The sound of speed” y “Yucani ventango”, obras rescatadas y restauradas recientemente por un equipo de investigadores españoles. Mi propuesta ha sido incluída en dicho CD, y está compuesta íntegramente a partir de los materiales propios de “Yucani ventango”, sometido a múltiples procesos de transformación y reestructuración. El CD fue presentado en el marco de Sound In / Feria Estampa, Matadero Madrid, con la participación de Josep Lluís Galiana (miembro de la Junta Directiva de la AMEE) y los investigadores expertos en la obra de Slobodian Rubén Gutiérrez, Ferrer-Molina y Miguel Álvarez (comisario del proyecto). 

Pequeñas industrias en el laboratorio infraleve de Slobo fue estrenada en el “XX punto de encuentro” celebrado en el CSM de Málaga en el mes de Noviembre de 2013.

A continuación, el texto que elaboré acompañando dicha pieza, y que vincula mi interpretación de la poética slobodiana con el concepto de “infraleve” acuñado por Duchamp.

 La inmersión en la trayectoria vital y artística de Aram Slobodian me condujo, por uno de esos felices encuentros que se dan en la navegación creativa, a un territorio duchampiano de nombre infraleve. Me pareció entonces que los puentes estaban tendidos entre la misteriosa y sigilosa deriva ontológica, existencial y artística de Aram, y las sutiles veladuras de los lienzos sensoriales tejidos por Duchamp en su sugerente singladura.
La escucha de Yucani ventango confirmó mis sospechas, y una cosecha de infraleves sonoros emergió del micelio de esta obra invitándome a una relectura de la misma.
Lo infraleve es una categoría que agrupa elementos sin estructura corpórea, que no pueden medirse espacial ni temporalmente, aunque no cabe duda de su presencia. Al hallarse bajo el umbral de nuestra percepción, más bien se les intuye.
Un infraleve puede estar conectado al campo visual, al olfativo, al sonoro o al táctil, pero también puede llegar a ser un movimiento o una mirada, el paso de una posibilidad a su realización o incluso su deterioro.
Algunos ejemplos de infraleves, segun Duchamp: el sabor a humo que queda en la boca al fumar, el sonido del roce de los pantalones al caminar, un dibujo al vapor de agua, el calor de un asiento que se acaba de dejar, el chasquido del papel del cigarro tras una calada…
La poética de Aram Slobodian puede interpretarse como un infraleve en si: poética del ser siempre al borde de su desaparición, poética de la huella, de la sombra, poética multiforme y caleidoscópica que se balancea entre dos abismos, el de mostrarse y el de ocultarse. Poética del paréntesis y los puntos suspensivos…
En su arte sonoro podemos encontrar múltiples destellos de lo infraleve, fenómenos sonoros que rayan lo imperceptible, elevados a la esfera de la sensación. Uno de ellos es la crepitación, convertida por él en una granulometría del caos microsonoro. Otro es el golpeteo rítmico de la cinta suelta en un magnetofón, sutil metáfora autorreferencial de la creación sonora; el aliento de un bebé al despertar, o una voz agonística que se estrangula en la garganta son más manifestaciones de la levedad. Estos y muchos otros infraleves conforman un universo de signos con una profunda significación simbólica cargada de sutiles resonancias metafóricas. Y es que no podía ser de otra manera después de su paso por Cuenca, ciudad anidada por poetas-pájaro encaramados a un abismo de rocas, donde habitaba el más infraleve y huidizo de los pintores, Fernando Zóbel, que pintó el instante de la huida del ser mismo de la pintura en su “insoportable levedad”.

Por último, los procesos de dispersión, atomización y disolución que articulan Yucani ventango me parecen tres categorías afines a lo infraleve. Su flujo sonoro se manifiesta así, dentro de una estructura reticular y, por tanto, descentralizada, como una pulsación discontinua regida por microrritmos irracionales, entrópicos: pequeñas industrias en el laboratorio infraleve de Slobo.

Pedro Linde. Junio 2013.

AQUÍ TENÉIS EL AUDIO:

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