MOTU PROPRIO

Motu proprio es una expresión latina que significa movimiento propio. En este caso, pienso en esta locución como movimiento en el sentido de ritmo, pero también impulso, propulsión hacia adelante; y propio como personal, fruto de una búsqueda interior que ha dado como fruto estas 6 piezas musicales con movimiento propio, que se encadenan con eslabones singulares, formando un conjunto de variedad sonora tornasolada y multiforme. El proyecto se completa con la incorporación de video en algunas de ellas.

Cada pieza expresa un carácter propio e independiente, pero todas ellas forman, sin embargo, un organismo con extremidades complementarias que articulan un conjunto unificado. Cada obra está hecha con un instrumento diferente, aunque el piano digital participa en tres de ellas. Sus títulos dan una idea de esa variedad multiforme de la que hablamos:

1. Frontera de cristal. 5:38

2. Nereidas. 4:54

3. Motu proprio. 4:50

4. Podorozh. 3:17

5. Ama tu ritmo, Chiara. 10:19

6. Despedida. 4:52

La obra se completa con 5 entremeses greguescos que se intercalan a modo de polizones intempestivos entre pieza y pieza o entre vagón y vagón de este tren sonoro, aportando el desvarío que el instrumento electroacústico expresa desde su delirante y experimental atalaya.

Frontera de cristal es la pieza que abre el álbum «Motu proprio», que consta de 5 piezas más. Se trata de una pieza que sugiere paisajes abiertos, atmosféricos; amplitudes oceánicas o celestes leídas como un texto sonoro puntuado rítmicamente por un bajo obstinado y pertinaz. Visualmente, imágenes de cielos y mares en movimiento se van sucediendo como un mapa de la distancia entre el deseo y la realidad, esa geografía llena de obstáculos transparentes, intangibles, tan difícil de transitar.

Nereidas es la 2ª pieza del álbum «Motu proprio». Las voces de «Nereidas» envuelven oníricamente al escuchante en una atmósfera evocadora de seducciones sensoriales atrapadas en la memoria del mito. Diosas protectoras de los pescadores, no buscan la perdición de éstos como las tóxicas sirenas, sino tan sólo embriagarlos con sus voces y protegerlos de los peligros del océano. En cuanto al video, está hecho a partir de los recortes de múltiples labios provenientes de retratos muy significativos de mujeres del periodo renacentista y barroco, preferentemente, aunque también de alguno del S. XX. Estos labios recortados, sinécdoque de las voces/ Nereidas, flotan libremente sobre imágenes de aguas en movimiento que también parecen cantar en su cristalina danza. El resultado sonoro y visual espera atrapar seductoramente al espectador en una hipnótica y contemplativa experiencia. Dedicada a Nerea.

Motu proprio es la pieza que da nombre al conjunto de la obra, y expresa sonoramente ese impulso interior de una voluntad en proceso de avance. Propulsada rítmicamente hacia adelante, no entiendo esta pieza si no está ligada a un movimiento de danza, real o imaginaria. El video nos sumerge en una especie de fantasía onírica, donde la protagonista elegida, Lee Miller, fotógrafa y musa de Man Ray, va sobrevolando paisajes, fluídos cromáticos y arquitecturas minimalistas en los que el imaginario poético transita por espacios metafísicos arquetípicos, tan irreales como sugerentes.

Podorozh es una pieza creada a partir del sonido del instrumento de origen ucraniano Bandura. La obra, quizás por su motricidad rítmica, me sugiere un viaje que se expresa a través de las cuerdas de la bandura, unas cuerdas que se tensan en una especie de anhelo de infinito. Un andante terso y fibroso que expresa una fuerza de empuje elemental. Podorozh significa viaje en ucraniano. El video refleja esa poética del viaje a través de las vias sobre las que éste se produce físicamente: trenes y carreteras por las que circula nuestro deseo de movimiento y cambio como afirmación y anhelo de lo distinto. Búsqueda.

Ama tu ritmoChiara, es una pieza para pianos digitales superpuestos, cuyo título hace alusión al conocido y fascinante poema homónimo de Rubén Darío, más la dedicataria. La obra nace así como una invitación a seguir un pulso rítmico propio, un ritmo vital que puede dar sentido a ese reto tan exigente del existir.

Despedida es, como su nombre indica, la última pieza del Álbum «Motu proprio». Está construida a partir de una serie de acordes pianísticos que se repiten de manera variada a lo largo de toda la obra, en un estilo minimalista sobrio, intimista y delicado. Al soliloquio pianístico inicial pronto se une una voz que va dialogando con el piano en los paréntesis de silencio que este va dejando. La conversación sonora se amplifica cuando entran en escena una serie de sonidos atmosféricos a cargo de sintetizadores varios, que ponen el contexto imaginario espacial al conjunto.

https://fortin.es/fortin018.htm